Perder una mascota puede ser duro para los niños, ya que les provoca diversas emociones durante el duelo. Aquí tienes una guía sencilla para apoyar a tu hijo durante este momento difícil.
Los niños reaccionan de forma diferente a la muerte de una mascota según su edad. Es importante reconocer sus sentimientos, ya sea tristeza, enojo, confusión o incluso indiferencia. Los niños más pequeños podrían no comprender del todo que la muerte es permanente, mientras que los mayores podrían sentir una pérdida más profunda.
Comparte tus propios sentimientos
A menudo, los niños buscan en los adultos cómo manejar sus emociones, así que es mejor mostrar tu vulnerabilidad y expresar tu tristeza. Comparte tus propias historias de pérdida de mascotas o recuerdos de la mascota fallecida. Esto les ayuda a comprender que sentirse triste es normal y parte de la vida.
Los niños podrían tener preguntas sobre la muerte y qué sucede después. Anímalos a preguntar y sé honesto en tus respuestas. Evita frases confusas como "me dormí". Si tu hijo no hace preguntas, no lo presiones. Hazle saber que estás ahí para hablar cuando esté listo. Hacer algo especial en memoria de la mascota puede ayudar con el duelo. Ya sea plantar un árbol, hacer un collage o esparcir cenizas, involucra a tu hijo en el proceso. Deja que elija lo que le parezca bien. Sé flexible si le incomodan ciertos rituales.
Está bien sentirse triste o asustado.

Los niños pequeños no comprenden bien el concepto de la muerte. Usa explicaciones sencillas y tranquilízalos con abrazos y una rutina constante. Los libros ilustrados sobre la pérdida de una mascota pueden ayudarles a comprenderlo mejor. Los niños en edad preescolar más pequeños pueden tener dificultades como los niños pequeños, mientras que los mayores empiezan a comprenderlo mejor. Responde a sus preguntas con sencillez y anímalos a expresar sus sentimientos mediante dibujos, juegos o cuentos. Hazles saber que está bien sentirse triste o confundido.
Los niños de primaria comprenden mejor la muerte, pero pueden experimentar emociones intensas. Si la mascota está muy enferma, prepárelos con antelación. Permítales despedirse y expresar sus sentimientos. Los libros con historias con las que puedan identificarse pueden ayudarlos a procesar sus emociones. Los adolescentes comprenden el concepto de la muerte, pero pueden reaccionar de diferentes maneras. Apóyelos y mantenga una comunicación abierta. Permítales expresar sus emociones a su manera. Aunque quizás no se centren en los libros sobre la pérdida de una mascota, otros recursos para el duelo pueden ser útiles. Respete su necesidad de espacio y esté presente cuando lo necesite.
Sea honesto y adecuado a su edad al hablar sobre el deterioro de la salud de su mascota. Anímelo a hablar sobre sus sentimientos y dele la oportunidad de despedirse. Asegúrele que está bien sentirse triste o asustado. Una nueva mascota puede ser emocionante, pero no la considere un reemplazo. Resalte las cualidades únicas de cada mascota e involucre a su hijo en la adquisición de la nueva. Déle tiempo para adaptarse.
No tengas miedo de pedir ayuda
Si el duelo de su hijo es intenso o prolongado, considere buscar ayuda de un profesional de la salud mental. El pediatra de su hijo o un terapeuta colegiado pueden brindarle apoyo y recursos. Esté atento a señales como dificultades continuas con las actividades diarias , preocupación por la pérdida de la mascota o cambios notables en el comportamiento . Si estos aparecen, busque ayuda temprana para una mejor recuperación.
Ayude a su hijo a expresar sus emociones dibujando, escribiendo o tocando música. La actividad física y pasar tiempo al aire libre también pueden reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Realicen actividades juntos para fortalecer su vínculo y brindarse apoyo. Hablar de sus propias experiencias con la pérdida de una mascota demuestra que es normal sentir diversas emociones. Comparta cómo lo afrontó y que el duelo es parte de la vida. Esto puede ayudar a su hijo a sentirse menos solo.
Recordando a la mascota

Honra a tu mascota creando una caja de recuerdos, un álbum de recortes o plantando un árbol. Anima a tu hijo a compartir historias y recuerdos. Considera una pequeña ceremonia para celebrar la vida de la mascota y su impacto en la familia. El duelo lleva tiempo y cada persona lo vive de forma diferente. Sé paciente y bríndale apoyo mientras tu hijo lidia con sus emociones. Recuérdale que siempre estás ahí para hablar o consolarlo. Anímalo a buscar apoyo adicional en amigos y familiares.
Perder una mascota es un gran suceso para los niños, pero también les enseña sobre crecimiento, resiliencia y cómo afrontar la situación. Al brindarles comprensión, apoyo y orientación, pueden ayudar a sus hijos a superar este momento difícil y a salir fortalecidos. Recuerden, el amor y los recuerdos de una mascota querida siempre los acompañarán, ofreciéndoles consuelo por muchos años.